Los cambios demográficos, las necesidades de los consumidores y las tendencias económicas han comenzado a transformar el sector de la salud en América Latina, impulsando a las farmacias a evolucionar en consonancia. La población está envejeciendo, las tasas de natalidad disminuyen y cada vez más consumidores buscan estar bien informados sobre su estado de salud, lo que genera una mayor demanda de soluciones de atención personalizadas. Además, investigaciones previas de McKinsey revelaron que los costos de atención médica son más elevados en América Latina que en otras partes del mundo,1 lo que convierte la accesibilidad y la asequibilidad en cuestiones relevantes para la región. Una encuesta realizada a 2.500 consumidores identifica cinco factores que pueden ayudar a orientar esta evolución. Articulo
