En una era de complejidad, especialización y cambios acelerados, los líderes más eficaces son aquellos que exhiben los mismos atributos que los seguidores ejemplares. Destacan por escuchar, aprender y adaptarse, en lugar de mandar desde arriba. El liderazgo y el seguimiento son roles cocreados y fluidos, no actos heroicos de mando. Las organizaciones pueden desarrollar líderes más fuertes cultivando cinco capacidades de seguimiento: escucha activa, priorizar el propósito sobre el mérito personal, ejecución confiable, disenso crítico y predisposición al aprendizaje. Estas habilidades movilizan la inteligencia colectiva, reducen los puntos ciegos, generan confianza y hacen que otros realmente deseen seguir. Articulo
Las mejores líderes son grandes seguidores
