Para las compañías farmacéuticas, la mera concienciación no mejora los resultados. Se puede lanzar una campaña, difundir un mensaje, generar tráfico en un sitio web, y aun así los pacientes pueden abandonar el tratamiento. Los pacientes suelen comenzar el tratamiento motivados, pero esa motivación cambia. Surgen preguntas entre las citas. Pequeñas dudas crecen silenciosamente, y la brecha entre la intención clínica y la ejecución diaria se amplía, a menudo sin visibilidad. Para los equipos farmacéuticos, el desafío es conocido. Se invierten importantes recursos en campañas y educación, pero la adherencia disminuye y los resultados en la práctica clínica no alcanzan el potencial clínico. El problema rara vez radica en el alcance, sino en la activación. A medida que los equipos farmacéuticos centran cada vez más su atención en la participación medible del paciente, en lugar del alcance de las campañas, las estrategias de activación del paciente se convierten en un componente clave del marketing moderno dirigido al paciente. Articulo
