"Genéricos : Una visión para no especialistas"

Aldo Tassara D - www.oriundo.biz - 2002
Cuando en la Argentina un tema aparece como controversial mucha gente (incluyendo funcionarios) se siente casi obligada a hablar del mismo ... y no siempre las opiniones vertidas tienen el sustento que da un mínimo conocimiento de la materia o las comunicaciones emitidas son los suficientemente objetivas, desde el punto de vista intelectual o ideológico, todo lo cual inevitablemente termina confundiendo a la comunidad.
Para todos aquellos interesados en el tema medicamentos, pero no necesariamente parte de la industria o de los canales de distribución, podría ser necesario definir, de una manera sencilla, que es esencialmente un medicamento genérico. Las empresas farmacéuticas desarrollan permanentemente nuevos compuestos, en sus propios centros de investigación o bajo acuerdos de cooperación con universidades, en cualquiera de los casos el riesgo de la inversión es asumido por ellas mismas (para tener una idea de la magnitud de la inversión/año, podemos decir que se puede ubicar en +/- 15% sobre las ventas de las empresas).
Cuando una de las muchisimas (y costosas) ideas investigadas se transforma en una droga potencialmente prometedora, en términos de aplicación clínica, la empresa la patenta; varios años después cuando tiene suficientes evidencias sobre su eficacia / innocuidad, como para obtener la aprobación de las autoridades sanitarias, puede introducirla en el mercado y ponerla a disposición de médicos / pacientes. Dicha patente le otorga el derecho de comercializarla con exclusividad durante algunos años, de manera de poder recuperar los costos de investigación y desarrollo. Cuando el derecho de exclusividad expira, otras empresas pueden fabricarla y comercializarla libremente por su nombre "genérico" (sin que el descubridor tenga derecho a ninguna compensación económica).
Veamos un ejemplo simple : El nombre "genérico" del acido acetilsalicílico es : aspirina, y su descubridor puede venderla bajo su propia marca registrada (o también llamado nombre de fantasia), al vencimiento de la patente otros productores la pueden comercializar directamente como aspirina (nombre genérico). A partir de ese momento coexisten en el mercado la marca original y sus genéricos. A consecuencia de lo anterior el precio de la droga - independientemente de las marcas - normalmente se ve reducido (sobre esto hay innumerables ejemplos en otros países, lo cuál demuestra que la teoría por la cual una ley de patentes genera aumentos en el precio de los medicamentos es una fantasía ) y los médicos / pacientes pueden optar por cualquiera de las alternativas disponibles (lo cual también da por el piso con la idea, muy difundida ultimamente, según la cual en otros países - por lo menos en los medianamente serios - los médicos estan obligados a recetar genéricos).
Esta regla de juego es la que ha facilitado que las empresas reinviertan permanentemente parte de sus ganancias en la busqueda de nuevas soluciones terapéuticas, que permitan agregar más vida a los años; dicho de otra manera la aparición de nuevos medicamentos significó que los individuos hayan visto incrementadas dramaticamente sus expectativas de vida y - lo que es más importante - que puedan tener una vida de más alta calidad. Una infección, como la sífilis, que en la primera mitad del siglo XX hubiese significado un futuro muy negro para el paciente y su marginación social, a partir del descubrimiento de la penicilina se pudo resolver con tres o cuatro inyecciones. Ni hablar de las vacunas, los productos cardiovasculares, los medicamentos oncológicos e innumerables otros ejemplos.
Retornando a los genéricos, cuales son las claves para que los médicos (y obviamente los responsables de la salud) los puedan considerar como soluciones alternativas realmente confiables para los problemas de lospacientes ?. En países como los EEUU (por citar alguno) las autoridades federales (FDA) establecen normas sumamente claras y ejercen un control muy estricto sobre las empresas productoras de genéricos (y de medicamentos en general), que aseguran a médico / paciente la más alta calidad. El control no se agota cuando la empresa obtiene la aprobación del producto para la venta, si no que se mantiene, con la misma severidad, durante todo la vida del mismo en el mercado. No debemos dejar de considerar que la eficacia en la definición / implementación de las políticas de medicamentos, guarda cierta relación con el hecho que, los funcionarios de las FDA, son profesionales de carrera independientes de los vaivenes de la política.
Aquí queda claro que el rol del estado es fiscalizar la calidad de los medicamentos que recibe la población; mientras que la decisión sobre que alternativa terapéutica es la más adecuada para el paciente es responsabilidad del médico ... "zapatero a tus zapatos", como decía mi abuelita.
En los países centrales es condición fundamental, para la aprobación de un genérico, que el productor demuestre sin lugar a dudas, que su eficacia terapéutica es equivalente a la del medicamento original (o sea aquel que es comercializado por su descubridor o sus licenciatarios); y esto no es tarea menor ya que requiere invertir bastante tiempo y recursos económicos.
Solo así quienes deben tener el monopolio de la decisión terapéutica : LOS MEDICOS ... y sus pacientes, pueden confiar en los genéricos .. pretender poner "el carro delante del caballo" o sea obligar a los médicos a que "acepten" (?) los genéricos, antes de poder garantizar a la comunidad la calidad de la oferta y demostrarle que se tiene la capacidad de control necesaria, resulta poco racional y una grave interferencia en la relación MEDICO-PACIENTE ... y lo más delicado : que desde el comienzo se pueden anticipar resultados finales muy pobres.